19/12/10

TATTOO


Ser (humano) tatuador es algo que elegí hace un buen tiempo. Lo primero que pregunta el futuro tatuado cuando llega es "duele?" y es algo tan difícil de explicar porque la gente aun sigue tomando algunos dolores como sufrimiento. Entonces marco la primer linea y pregunto "duele?" seguro de la respuesta: "no".

Dicen los que saben que el dolor de un tatuaje te reencuentra con el ser interno oculto, que no sangra...sino que tira lágrimas a través de las heridas. Y así de a poco voy convirtiéndome en padre, hermano y amigo, el tatuado relaja los músculos de la conciencia y suelta todo lo que tenía guardado mientras yo sigo perforando el cuero y viendo como emerge el sentir de una persona ante su propio reflejo.

Seguramente 20 minutos antes de terminar la sesión, el tatuado ya tendrá pensado volver por su próximo diseño, su próxima cicatriz...su próxima charla con alguien que nada sabe de psicología, pero si de sentimientos.

1 comentario:

julio dijo...

hacer 1 herida donde ya existia.
exorcizar el ser interno oculto.

muy wen teoria